Qué poca prisa se da el amor

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Alejandro ha suspendido la selectividad, por lo que se tendrá que quedar todo el verano en Madrid estudiando, mientras su familia se va de vacaciones a la costa. Su madre contrata a Maite, una chica que necesita dinero para pagarse la universidad, a fin de que le ayude en las tareas domésticas. Prefiero no contaros más, para que lo descubrais por vosotros mismos.

Cogí este libro por su autor, el cual conocí con Y decirte alguna estupidez, por ejemplo, te quiero, un relato muy divertido. El estilo aquí es muy parecido, pero esta vez sin el componente de la novedad. Además, la historia no está tan bien conseguida como en aquel caso, aunque se lee sin problemas.

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2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Icíar dice:

    Parece una buena propuesta para el lector juvenil.
    Un saludo

    1. Hilario dice:

      Eso sin duda. Aunque yo la he disfrutado a pesar de no pertenecer a ese sector.
      Un saludo.

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